Cómo se puede evitar un parto prematuro

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parto_prematuroMuchas mujeres embarazadas, así como también los padres de esos bebés, pasan por un sinfín de preocupaciones durante la gestación. Por supuesto que es un periodo de felicidad, expectativa e ilusiones acerca del futuro, pero también de muchas incertidumbres. Uno de los miedos de las madres, sobre todo si no han tenido un buen embarazo, es sufrir un parto prematuro, lo cual podría poner en riesgo la vida de su hijo, por lo que extreman los cuidados.
A continuación, algunos antecedentes que podrían incrementar el riesgo de tener un parto prematuro:
- Haber sufrido partos prematuros anteriormente
- Haber sufrido una pérdida o aborto espontáneo, pasadas las 14 semanas de embarazo
- Tener malformaciones uterinas como útero doble o tabique uterino
- Haber sido sometida a una cirugía de conización, es decir sobre el cuello uterino debido a lesiones precancerosas
Aunque éstas son circunstancias donde la madre no tiene mucho poder de decisión y control, sí existen muchos otros factores de riesgo donde la madre si tiene la posibilidad de controlar los factores, además siempre hay que tener cuidado, ya que cualquier mujer aunque no posea ningún factor de riesgo, puede terminar teniendo un parto prematuro.

Factores de riesgo que la madre puede evitar

Todas las madres pueden hacer cosas para disminuir los riesgos de un parto prematuro, entre otras medidas deben llevar a cabo lo siguiente: dejar consumir tabaco y otras sustancias tóxicas como el alcohol y las drogas, controlar el peso, corregir la anemia, mantener una buena alimentación consumiendo alimentos ricos en Omega 3, otro elemento que suele pasar desapercibido, pero también tiene injerencia en la prematuridad del feto es mantener una buena higiene bucal, ya que a través de la sangre, se podrían transmitir algunas infecciones al feto, que podrían producir un parto prematuro de origen infeccioso.

Alimentación del bebé prematuro

La lactancia materna de bebés prematuros, casi siempre es una gran duda de las maestras. Sin embargo, la verdad es que los bebés pueden comenzar a mamar en el pecho incluso con 28 semanas de gestación y muchos son capaces de succionar y beber la leche directamente de la mama con 30 semanas de gestación.

Los estudios han demostrado que algunos bebés han llegado a la lactancia materna con 32 semanas de gestación. Esto es la lactancia, no recibir la leche materna en un frasco o un tubo en el estómago.

El acceso anticipado al pecho, es una gran ayuda para que todo el proceso de la lactancia se efectúe. Por supuesto, cada bebé es diferente y algunos bebés pueden tomar más tiempo, dependiendo de si están enfermos, con problemas respiratorios u otros problemas. El modelo de alimentación generalmente utilizado en bebés que llegan a las 34 semanas de gestación ha sido la leche de fórmula, sin embargo algunas madres empiezan a tratar de amamantar antes de ese tipo de alimentación y los resultados son efectivos.

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